Este chal, el único pero son montar todos los puntos, que da un poco de vértigo. Los garbanzos, yo he usado una aguja pequeña para poder enganchar los 7 puntos a la vez. Y, por supuesto, la vuelta última muy muy floja, para poderlos coger.
El resto, muy fácil, las vueltas acortadas, sencillas.
El remate, no sé qué pasó, pero, una vez hecho, y al ir a bloquearlo, se me han soltado unos cuantos puntos.
Yo optaría por el cierre de toda la vida, que no me ha dado nunca problemas.
Y ahora, a seguir reciclando lanas sobrantes